En el año 2010 la Federación Peruana de Fútbol nombraba a Sergio Markarián como nuevo técnico de la Selección Peruana. La llegada del "Mago" caía como anillo al dedo, ya que en verano los tres equipos representantes del balompié nacional: Universitario, Alianza Lima y Juan Aurich fueron protagonistas en la Copa Libertadores. Los equipos de Juan Reynoso, Gustavo Costas y Luis Fernando Suárez tuvieron partidos memorables, siendo el más recordado la hazaña de Alianza al derrotar al último campeón del certamen y del Mundial de Clubes, Estudiantes de la Plata por un contundente 4 - 1 en la "caldera" de Matute. Si a los equipos les va bien, se entiende que "hay" jugadores para la gran competencia. Entre estos resultados y los jugadores del extranjero, caso: Pizarro, Farfán, Guerrero, Vargas, Rengifo, Zambrano, Acasiete, Rodríguez, entre los más destacados, el "cambio" "revolución" "ascenso" de la blanquirroja parecía cantado.
Un año después alcanza el tercer puesto en la Copa América sin Pizarro y Farfán por lesiones, y teniendo al goleador del certamen con un Paolo Guerrero más maduro y comprometido con la selección. El guión parecía un cuento de hadas, para tener un final feliz... Ya sabemos lo que ocurrió luego.
Al final los denominados hinchas pidieron la renuncia de Markarián, técnico con mucha experiencia pero que nunca supo llevarse bien con los medios y al final perdió credibilidad para los aficionados. Quería tomar el cargo de Director de Selecciones pero él mismo dejó de creer en sí y tuvo que despedirse del Perú. Con el uruguayo se pudo consolidar a jugadores como Fernández, Advíncula, Yotun, Ramos, Cruzado, Ballón y Carrillo.
Cabe resaltar que en el campeonato Sudamericano Sub-20 de enero del 2013 el Perú entero vibró con jugadores como Yordy Reyna, Jean Deza, Edison Flores, Christian Benavente, Hernán Hinostroza, Rafael Guarderas, Renato Tapia, Alexi Gómez, Diego Chavez, entre otros más. Hecho que generó una presión extra para que el técnico los convoque en la absoluta. No iba a pasar sin quemar etapas, era claro.
El 2014 fue un año especial. Se disputaba el Mundial de fútbol en Brasil, país con más trofeos en el torneo. Mientras Chile, Ecuador, Argentina, Uruguay y Colombia se preparaban para el Máximo Campeonato, la selección peruana seguía perdiendo tiempo al no nombrar a su nuevo técnico, y sin programar partidos en fechas FIFA. Total, el Presidente Manuel Burga y sus alegados, contaban que "trabajaban" para traer a un DT exitoso de nivel A1.
La cuenta de Twitter de la FPF fue tajante. Confirmó vía tweet que Marcelo Bielsa desechó la oferta, luego envía otro mensaje: "Le damos la bienvenida al profesor Pablo Bengoechea". ¿Pero cómo es posible? Sí, ocurrió tal cual, en un reflejo de mal manejo, un desorden en lo que se quiere, se puede y se ejecuta. Total era el plan B, era uno de los argumentos. Por ello, llegó el profesor Bengoechea. Asistente en el último proceso, como el "gran salvador", el que tiene que agarrar el fierro caliente y sacar adelante al "equipo de todos". Se le dijo de todo: "inepto", "inexperto", incluso de "pasivo". Los periodistas le preguntaban una cosa, y daba la sensación que se guardaba las respuestas o que se hacía el sueco. Dentro de los amistosos del año, tuvo a un Carlos Ascues como máximo goleador, siendo volante de marca (mixto en su disposición). Pero nada más que añadir.
Así se encontraba el Perú en lo que es el fútbol de la selección adulta. De menores no se puede escribir por acá...

